DynDNS ya no es gratis. Oracle compró Dyn en 2016 y el nivel gratuito desapareció: hoy su panel ofrece dos cosas y ninguna es una cuenta gratis: «Buy Dynamic DNS» y «7-Day Free Trial». Si alguien te manda a abrir una cuenta allí, acabas en un muro de pago.
Lo que sigue siendo gratis es la idea. Un DNS dinámico te deja llamar a tu servidor de Jellyfin por un nombre fácil («micine.duckdns.org») en vez de por una dirección IP que tu operador cambia cuando quiere. Aquí tienes cuál usar hoy, cómo dejarlo funcionando y cómo comprobar que de verdad funciona.
Qué problema resuelve exactamente (y cuándo no hace falta)
Tu conexión de casa tiene una dirección IP pública. En la mayoría de contratos domésticos esa dirección cambia sola: al reiniciar el router, tras un corte, o simplemente cuando le toca. El día que cambia, la dirección que le diste a tu familia deja de llevar a ninguna parte.
Un servicio de DNS dinámico te da un nombre fijo y un programita que, cada pocos minutos, le cuenta al servicio cuál es tu IP de ahora. El nombre siempre apunta a donde toca.
Dos casos en los que no necesitas nada de esto:
- Tienes IP pública fija. La dirección no cambia; úsala tal cual.
- Estás detrás de CGNAT. Aquí el DNS dinámico no arregla nada, porque la IP que ve internet no es tuya sino de tu operador, compartida con otros clientes. La salida es otra: acceder a Jellyfin sin abrir puertos, con Tailscale, un túnel o un VPS.
Qué proveedor usar hoy
DuckDNS
Es el que recomendamos para empezar. Se presenta como «free dynamic DNS hosted on AWS» y lo mantienen dos ingenieros de software con quince años de oficio cada uno, a base de donaciones (Patreon, PayPal y Bitcoin). No hay carrito, ni precios, ni pasarela de pago en ninguna de sus páginas, así que no pide tarjeta y el alta es entrar con una cuenta que ya tengas. Te da subdominios de duckdns.org y un token personal.
Lo que sí conviene saber antes de casarte con él: DuckDNS no detecta direcciones IPv6 por su cuenta —lo explican ellos mismos: su servicio está en AWS y el balanceador de su tipo de cuenta no soporta IPv6—, así que si tu conexión es solo IPv6 tendrás que pasarle la dirección a mano con el parámetro ipv6. Y dicen guardar solo «your email address, ip, token, domains and of course your target ips»; nada más.
No-IP
La alternativa clásica. Su plan gratuito ofrece un nombre de host, actualizaciones dinámicas y redirecciones, con el lema «no credit card required, ever». El punto a vigilar lo explica su propio soporte: un nombre gratuito hay que confirmarlo cada 30 días desde tu cuenta. A los 23 días entra en periodo de confirmación y tienes 7 para pulsar el botón; si se pasa, quedan 14 de rescate y después el nombre se borra. Si vas a montar algo que quieres olvidar durante meses, tenlo en cuenta o paga el plan.
Cómo dejarlo funcionando, paso a paso
- Crea la cuenta y el nombre de host. En DuckDNS entras, escribes el subdominio que quieras y le das a añadir; en la misma pantalla verás tu token, que es la contraseña del sistema: cópialo y guárdalo aparte.
- Decide quién va a avisar de los cambios de IP. Hay dos sitios donde hacerlo y solo hace falta uno:
- El router, si trae un apartado de «DNS dinámico» o «DDNS» y tu proveedor está en su lista. Es la opción buena, porque el router siempre está encendido y conoce la IP real de la conexión. Se rellena con el proveedor, el nombre de host y el usuario/token.
- El ordenador donde corre Jellyfin, si el router no lo trae o no lista a tu proveedor: se instala el cliente de actualización del propio proveedor y se deja arrancando con el sistema.
- Si tu router solo sabe llamar a una dirección web, no necesitas ningún programa. DuckDNS publica una llamada que hace el trabajo entera:
https://www.duckdns.org/update?domains=TUNOMBRE&token=TUTOKEN&ip=- Dejando
ip=vacío, DuckDNS detecta solo tu dirección IPv4. RespondeOKsi ha ido bien yKOsi no. - Para routers muy básicos que no admiten parámetros existe la forma corta:
https://duckdns.org/update/TUNOMBRE/TUTOKEN - Si quieres ver qué ha pasado exactamente, añade
&verbose=truey te devuelve la IP que ha registrado y si la ha cambiado o estaba igual.
- Comprueba que el nombre resuelve. Desde cualquier ordenador, abre una consola y escribe
ping tunombre.duckdns.org. Te tiene que contestar con tu IP pública de casa. Si devuelve otra cosa —o nada—, el problema está en el paso anterior, no en Jellyfin. - Y ahora prueba de verdad, desde fuera. Con los datos móviles del teléfono (con el WiFi apagado) entra en
http://tunombre.duckdns.org:8096. Si sale la pantalla de inicio de Jellyfin, ya está.
Si el nombre resuelve pero Jellyfin no abre
Esto es importante y ahorra muchas horas: el DNS dinámico solo pone el nombre; no abre ninguna puerta. Que tunombre.duckdns.org conteste al ping significa que la dirección es correcta, nada más. Que dentro haya algo escuchando depende del reenvío de puertos de tu router y de la configuración del servidor, y eso lo cuenta entero la guía de acceso a Jellyfin desde fuera de casa.
Si el nombre va bien y aun así no entras, el repaso ordenado de las causas, cada una con la prueba que la descarta, está en qué hacer cuando Jellyfin no entra desde fuera de casa.
Recomendaciones al usar un DNS dinámico
- Trata el token como una contraseña. Quien tenga tu token puede apuntar tu nombre a donde quiera. No lo pegues en foros ni en capturas de pantalla, que es exactamente donde más se filtra.
- Elige un nombre discreto. Los subdominios de estos servicios son públicos y rastreables; si el tuyo se llama como tu apellido, estás publicando dónde vives. Que sea fácil de recordar para ti, no de adivinar para otros.
- Apunta el nombre de host, el token y dónde está instalado el cliente. Dentro de un año no vas a acordarte de si el que actualiza la IP es el router o el PC, y es lo primero que hay que mirar cuando un día deja de funcionar.
- Revísalo cada cierto tiempo. Un cliente que se ha quedado parado no avisa: simplemente, el día que cambie la IP, tu servidor desaparece.